viernes, 2 de octubre de 2009

No es como empieza sino como acaba...

Todo empieza estar dentro de la normalidad en mi nueva etapa, y escribir en este blog también será normal a partir de ahora, pese a no haber escrito en estos últimos quince días, ¿quince días ya? No me había parado a pensarlo, han pasado tantas cosas, muy rápidas algunas y otras no tanto, estoy tan desconcertado que ni siquiera sé el tiempo que hace que no estoy en Sevilla, lo único que sé es que tengo que contar ya algunas cosillas. Pues empecemos por el principio ¿no?:

Llegué a Roma el 14 de septiembre, cargado de ilusión, y muchas maletas (que aun me pregunto como la chica de vueling me dejó pasar con casi siete kilos de sobrepeso sin pagar un solo euro más), y con ganas de conocer mundo y cosas nuevas. En Fiumicino no paraba de mirar a todas partes como un guiri y a pesar de que hubo un pequeño incidente con una de mis maletas, nada podía ser más perfecto, todo había comenzado. Tomé un tren hasta Roma Termini (la principal estación de tren de Roma) y de ahí hasta Terni (Perugia) y de aquí a Rieti, unas dos horas de tren, que fueron tres y media porque perdí un tren en Terni y estaba lloviendo bastante, pero aun así seguía siendo perfecto.

Llegué a Rieti y al hotel, sencillamente espectacular, la habitación tenía dos pisos, y un desayuno muy bueno. Esa misma tarde salí a ver Rieti y me gustó muchísimo, la catedral, la muralla, el puente romano, el teatro; sinceramente me impresionó para ser un pueblo de cuarenta mil habitantes. Pronto conocí a Giuliano, que me ayudó a encontrar habitación en casa de Elena, una chica que estuvo de Erasmus es Granada. Elena es una chica inmejorable, me enseñó el pueblo, charlamos de muchas cosas y me hacía buena cocina de la Italia más profunda, impresionante la verdad.
Pasaba el tiempo y solo eso, el tiempo, y a pesar de encontrar buena gente, pronto me di cuenta de que no era lo que venía buscando, era el único Erasmus de la universidad, la gente no solía salir demasiado a divertirse, el clima era muy frío incluso en septiembre, y la facultad es la segunda plante de un instituto de Geometrics (es algo así como un módulo de FP pero en italiano). Durante unos días lo pasé bastante regular, pero menos mal que estaba ahí mis amigos, mi familia, mi madre y sobre todo mi hermanita (por cierto gracias al inventor de Skype jeje) y que aunque estando a unos 1.500 Km de distancia la sentía al lado, ella fue la que me dio el último empujoncito para buscar suerte en Roma, así que cogí una pequeña bolsa con cuatro harapos y tomé el primer bus que salía.

Lo primero que hice al llegar a Roma es ir a ver el Coliseo, símbolo por excelencia de la ciudad, y que aun habiéndolo visto miles de veces en fotografías me dejó boquiabierto cuando me encontraba bajo él, y dos semanas después sigue produciéndome la misma sensación, es la magia de esta ciudad, que por mucho que veas sus cosas mil veces nunca dejará de impresionarte con su grandeza.

Acto seguido hablé con Arturo, que me acogió en su casa una semana sin ningún problema, y me cedió un trocito de suelo de Piazza Tuscolo que sabía a gloria. A partir de ese momento empecé a buscar piso, pero parecía que estaba buscando ratas o cucarachas porque topé con cada pocilga… la verdad que no comprendía cómo podía ser tan cara la vivienda en esta ciudad pero pronto descubrí que era porque el transporte público estaba metido en el precio de la vivienda jeje, no se pagan los autobuses y del metro pasan olímpicamente, es una ciudad un tanto caótica y pasota.
Entretanto, yo estaba agobiado por encontrar piso pero feliz por estar aquí, y a pesar de estar muy cansado por la tarde, Arturo, Eu, Elena y yo salíamos cada noche a hacer turismo nocturno, conocí a muchísima gente, tanta que tenemos un lío de nombres en la cabeza impresionante, gente de todos los rincones de España, pero abundan los andaluces. Hemos hecho ya un grupito muy divertido, ya os iré hablando de ellos poco a poco, pero hablando con la gente te das cuenta que el Sevilla es enana, todo el mundo se conoce.
Me lo pase genial en estos días, tartufo (gracias a los padres de Eu) y noche sevillana en Piazza Navona, San Giovani Luterano, Colosseo, Piazza Venezia, música en el Panteón, Campo di Fiori, Piazza di Spagna, Piazza del Popolo, concierto MTV, Scopazzo (un pub) y Fontana di Trevi a las tres de la madrugada (es mi rincón favorito de Roma hasta ahora).
Volviendo a la búsqueda de piso, tengo que decir que recorrí prácticamente Roma entera que no es pequeña precisamente, además cometí el error de querer ir a pie a los sitios igual que en Sevilla, dure dos días con esa idea, ahora tengo una colección de billetes de metro para empapelar mi habitación.
Tras varios días llame a Walter, mi actual compañero de piso, que tenía una habitación libre para mí. Esto no fue fácil ya que solo estoy seis meses en Italia y la mayoría de los caseros quieren que el contrato sea al menos de un año, pero al fin la encontré, la casa no es un palacio ni mucho menos, es más bien cutrecilla, pero pienso que tiene muchas posibilidades con su terraza y tengo una cama grande que no es fácil de conseguir por aquí.
En fin, tras una dura semana, fui con Nacho (mi compañero de facultad) a Rieti a por el resto de mi equipaje y al fin me instalé en mi piso. Quiero dar las gracias a Elena (la italiana) por su comprensión y hospitalidad, sólo puedo tener palabras de agradecimiento para ella.También quiero dar las gracias a Arturo, Elena y Eu por todo lo que me ayudaron y soportaron esa semana, por la merluza de Angelita y por ese primer limoncello italiano jugando al póker.

Todavía somos pocos en el piso, quedan por llegar varias personas en los próximos días, cuando estemos todos seremos seis personas, una escocesa, una francesa, un danés, un italiano, un catalán y yo, aunque pueda parecerlo, no es un chiste, es una mezcla cultural curiosa, aprovechare para hablar algo de francés, algo de inglés y algo de italiano.

En fin, que ahora sí que estoy genial por Roma, esta ciudad está llena de vida por todas partes, caminando por la calles puedes encontrarte desde una exposición de Ayrton Senna hasta el rodaje de una película de Sofía Loren.
Ahora me toca empezar a organizar el piso, mis clases en Rieti y mi curso de italiano.Este domingo vamos a hacer el primer viaje por Italia, a Marino, vamos unas trescientas personas, seguro que será genial.